Escuchar la voz del propio cuerpo

Un bebé recién nacido aproximadamente fija su cuello al cabo de unos 4 meses. Luego gatea y llega a ser capaz de levantar su cabeza. A eso de los 6 meses empieza rodar sobre sí mismo y a los 9 meses ya gatea muy bien y comienza a ponerse de pie.
Con año y medio empieza caminar sobre sus dos pies (aunque como cualquier manual de cuidado de niños le indicará, cada niño es diferente y cada uno se desarrolla a su propio ritmo).

Levanta el cuello y tuerce la espalda. Se ensancha el pecho desarrollando las costillas. (4 meses)
Es capaz de hacer girar su cuerpo y logra movimientos en la zona lumbar. (6 meses)
Desarrolla la articulación de la cadera. (9 meses)
Comienza a andar al haber estabilizado su cadera y apoyando la parte superior del cuerpo. (1 año y medio)

Sin embargo, no somos conscientes de este proceso de desarrollo en nuestro propio cuerpo. No guardamos memoria de ello.

Lo que hacemos en clinica de YOSHI es a reeducar al cuerpo y hacer este proceso consciente. Nosotros usamos nuestro cuerpo inconscientemente, y esto no es impedimento para poder vivir sin problemas.

Sin embargo, si camina sin desarrollar la zona del tórax, posiblemente la función respiratoria de sus pulmones sea más débil de lo deseable.
Si no desarrolla la articulación de la cadera, eso afecta al equilibrio y resulta en síntomas de frío en el cuerpo y problemas hormonales.
Finalmente, acaba por repercutir sobre su cuello, cabeza, pies….

Aunque, desde luego no es acertado comparar a unas personas con otras, es todavía muy pronto para que usted piense que ha llegado al límite de sus fuerza y no hay más.
Si conscientemente pone a tono su cuerpo y mejora sus hormonas, también cambia su capacidad de digerir la comida y respirar. Todo ello acaba por cambiar su ánimo y fuerzas para intentar su sueño.

Se trata del viaje a conocerse a sí mismo y este empieza escuchando la voz de cuerpo.
Si puedo echarle una mano, me hará enormemente feliz.