Pelvis 1

Frecuentemente se nos olvida, pero el planeta Tierra que tenemos bajo nuestros pies se mueve.
El suelo que pisamos está en movimiento.
Igualmente, la pelvis del cuerpo humano también se mueve sin que nos demos cuenta.
Las mujeres que han tenido la experiencia de dar a luz pueden atestiguar que, de hecho, la pelvis se abre al máximo para empujar y facilitar la salida de bebé.
Tras el parto, en Japón, se les suele decir “No uses agua” y “tienes que descansar durante 21 días” a esas mujeres que después debían ponerse a cuidar del recién nacido. ¿Por qué se les daba estos dos consejos?
Bien, resulta que antiguamente, al sacar agua del pozo, la postura del cuerpo sobrecargaba precisamente la parte de la pelvis. De hecho la pelvis necesitaba unos 21 días para volver a su estado normal.
Por esta razón, si la madre deja que su pelvis regrese con normalidad a su estado natural, posteriormente podrá disfrutar con mayor alegría de la crianza de su hijo.