taiheki 2

En mi anterior artículo hablé sobre la tendencia del ser humano a exteriorizar la energía estancada dentro de su cuerpo.

En realidad, las personas que pueden exteriorizar esa energía, lo hacen sin mayores problemas. Sin embargo, hay otras personas que por el contrario suelen solidificar esa energía dentro de sus cuerpos. A causa de esto, se puede llegar a hacer daño a otras personas como una conducta autodestructiva. Los que pueden exteriorizar su energía no suelen lograr entender a aquellas que la solidifican interiormente.
Por esta razón, los consejos de las personas que exteriorizan su energía a las que no pueden no les sirven para nada, incluso puede que acaben reprochándose a sí mismas el animar a otros a beber o comprar sin control.
Por esto, voy a escribir acerca de las personas que tienen tendencia a la solidificación y así podamos entenderlas mejor.

Al tipo segundo de personas les gustan los conocimientos lógicos y teóricos, así los consejos para mantener la salud los siguen a rajatabla. Por otra parte, cuando quiere de buena voluntad hacer algo positivo para otra persona o para el mismo, acaba estresándose y dañando su cuerpo, especialmente el estómago.
El cuarto tipo de personas, son muy emotivas, sin embargo aun sintiendo rabia, olvidan todo fácilmente. Las personas que les rodean suelen estar tranquilas porque piensan que están bien y es por esta razón acaban dañando su salud. Al igual que los del tipo segundo tienen tendencia a estropear su estomago. Así, mientras que la gente del tipo segundo lo hacen por quebraderos de cabeza, los del cuarto son víctimas de desequilibrios emocionales. No se quiere enfadar conscientemente, pero sin darse cuenta causa que otros le provoquen y le hieran porque de ello deriva placer y obtiene sentimiento placentero al calmarse.
El tiempo sexto tiene propensión a los problemas respiratorios y a tensiones musculares en los hombros. En lugar de frecuentar lugares bulliciosos con mucha gente prefiere estar solo. Sin embargo, a causa de la energía estancada que se ha solidificado, aunque no sea muy activo puede tener episodios de histeria. Por poner mucha atención sobre sí mismo, acaba a menudo enfermando o causandose heridas en su propio cuerpo.
El tipo octavo parece que no tenga espíritu combativo pero lo tiene y tanto que se crea enemigos específicos. Su enegia estancada se convierte en compatibilidad. Normalmente para animar a la gente decimos “tu puedes”, sin embargo a este tipo de personas decirles que no pueden es lo que realmente los enciende. Si se les elogia no se ponen alegres de manera sincera. Muchas veces se ve abrumado por personas pesimistas, derrotistas y sin compasión ni moral. Tiene propensión a la retención de líquidos.
Todo esto es una manera muy simplista de escribir, pero en cualquier caso hay que exteriorizar la energía solidificada. Le hará mucho bien prestar atención a esos pensamientos y sentimientos que durante muchos años a ocultado a otros y a si mismo.